Seguro todo riesgo: ¿cubre todo?

¡Compártelo!
Tomás Gómez Luría

Hace algunos días platicaba con un conocido, y me comentaba que recién contrató un seguro para su auto.Y, según entendió, el seguro que le vendieron “le cubría todo”. Lo comenté con él, y quiero compartirlo contigo. Difícilmente un seguro para tu auto, casa o empresa va a cubrir todo. Aun cuando sea un seguro todo riesgo.

Seguro todo riesgo vs. riesgos nombrados

Los seguros para bienes pueden clasificarse en dos categorías:

  1. Riesgos nombrados: Son contratos de seguros que cubrirán exclusivamente los riesgos detallados en la póliza, no más.
  2. Todo Riesgo. Cubrirán todos los riesgos, con excepción de las exclusiones estipuladas en el contrato (y siempre hay exclusiones).

A partir de esto, es importante considerar que un seguro debe cubrir los riesgos que potencialmente puedan dañar más nuestra economía. Sin embargo, no cubrirá todos los riesgos a los que estemos expuestos. Sólo aquéllos especificados en el contrato (en el caso del seguro a riesgos nombrados), o los que no estén expresamente excluidos (en el seguro todo riesgo).

Condiciones generales:  indispensables al contratar

Cuando te ofrezcan un seguro que aparentemente cubre todo, te recomiendo revisar con cuidado las condiciones generales. Esto es, el contrato de seguro, para que conozcas el alcance real del seguro en cuestión. Especialmente en un seguro todo riesgo, revisa cuáles son las exclusiones. Ya que, al ocurrir un siniestro, la compañía aseguradora lo cubrirá, atendiendo las condiciones generales de tu seguro solamente. No importará lo que haya dicho el intermediario que te vendió el seguro.

Los desacuerdos entre asegurados y aseguradoras surgen normalmente de la comunicación al momento de la contratación. Ya que, en ocasiones, quien vende o coloca el seguro tiende a exagerar sus alcances.Y el asegurado, por falta de tiempo o descuido, no verifica si esos alcances son ciertos.

Los seguros no deben adquirirse por impulso en una ventanilla bancaria. O cuando recibas una llamada telefónica de tu banco o aseguradora. Son contratos serios cuyo alcance debes verificar con las condiciones generales que registre la aseguradora ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.  Menos aún contrates un seguro, cuyas condiciones generales no sean entregadas en el momento de la contratación.

Si bien el intermediario que coloque el seguro (banco o agente) tiene la obligación de proporcionar información cierta sobre el seguro a un cliente que pretende contratar, el asegurado por su propio interés tiene el deber de verificar la información recibida. Considera que la relación contractual se establece sólo entre el asegurado y la aseguradora.

Así que, en adelante cuando te ofrezcan un seguro revisa qué cubre, y qué no cubre, para saber qué esperar cuando tengas un siniestro.  El seguro es el instrumento ideal para proteger tu patrimonio. Pero debes conocerlo para aprovechar de la mejor manera sus beneficios.

¡Compártelo!

Publicado por Tomás Gómez Luría

Es autor del blog Soluciones para el Retiro, en el que comparte su experiencia en materia de Retiro y Ahorro para profesionales y emprendedores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *